Parece que las cosas remontan un poco el vuelo. Pero parece, o al menos, va muy despacio todavía. Las empresas grandes no quieren invertir dinero en prácticamente nada, sigue habiendo mucho paro y los bancos tienen una política de préstamos muy ‘cerrada’ y complicada de cumplir si todavía te queda alguna deuda por pagar. No obstante, se está empezando a dirigir dinero a publicidad, que se trata de uno de los sectores que antes pierden inversión cuando hay problemas, pero uno de los primeros en recibirlo cuando las cosas marchan. Esto quiere decir que no vamos por mal camino.

De todas formas, sigue habiendo muchos problemas y conseguir dinero para imprevistos o para intentar, por ejemplo, abrir un negocio, sigue siendo especialmente complicado. Incluso alquilar una vivienda supone un problema si durante estos años de crisis has tenido algún impago y han incluido tu nombre en una lista de morosos, algo que muchos españoles arrastraran hoy día. El principal objetivo, evidentemente, es eliminar ese registro en la lista de morosos para que todo vuelva a la normalidad y poder optar, si fuera necesario, a cualquier tipo de préstamo o no tener problemas con el alquier de una vivienda o por el contrario, de un local para nuestro negocio si es lo que se tiene en mente.

El problema de encontrarse en esta situación es que no queda otra posibilidad que ahorrar durante un tiempo y pagarlo, lo que sería un inconveniente al retrasar nuestros objetivos o suponer un aumento de la deuda por intereses. Y es la única posibilidad porque un banco nos negará rotundamente un préstamo y las financieras también. Estas entidades no ofrecen créditos para cubrir deudas… así que nos vemos en un círculo vicioso donde la deuda no nos deja optar a un préstamo, que nos permita pagar esa deuda. Y mientras tanto, los intereses siguen subiendo.

Pero, si tienes a tu nombre algún vehículo la cosa cambia. Un coche, además de un gasto, puede convertirse en una fuente de ingresos y no estamos hablando de venderlo. Tampoco hablamos de alquilarlo o de usarlo para trabajar en las nuevas plataformas como Uber. La idea que proponemos es empeñar el coche para pagar esa deuda. Empeñando el coche nos permite acceder a una mayor cantidad de dinero en un plazo extremadamente corto de tiempo, tan corto que en la mayoría de los casos apenas habrán pasado cinco minutos desde que se firmó el contrato de empeño. Además, tendremos la posibilidad de seguir usando el coche mientras devolvemos el préstamo.

Otras de las cosas interesantes que tiene el empeño de coches y que nos ayudará a terminar con la deuda, es que no es necesario justificar ingresos y, como cabe esperar después de lo que hemos contado, no importa si tu nombre figura en una lista de morosos. El propio coche es el aval, la garantía para el crédito.