¿Cuánto vale mi coche? Pregunta que todo el mundo se hace cuando llega la hora de cambiar de coche y nos planteamos vender el que ya tenemos. Es una cuestión que no siempre es sencillo de responder, hay muchos factores que afectan al valor de un coche. Además, en España somos muy dados a sobrevalorar lo nuestro, mientras que no ocurre lo mismo con los bienes del resto de personas, más bien lo contrario, tiramos a la baja.

Es algo que se nota sobremanera cuando nos hemos decidido a adquirir algún producto de segunda mano. Muchas de las cosas a la venta tienen precios bastante altos y ya no hablemos si estamos pensando en un cambio, aquí las cosas toman otro cariz. Pero no es esto lo que nos interesa, queremos saber cuánto vale nuestro coche y no caer en el error de pedir demasiado dinero, lo que haría que tardara en venderse o que nos tocará negociar, ni tampoco queremos pedir menos de lo que corresponde, por la pérdida económica que supone.

Así pues, ¿cómo podemos saber lo que vale nuestro coche? Para saber cuánto vale mi coche podemos seguir una serie de pautas que nos dará una idea, sobre su precio aproximado. Conocer el precio exacto es muy complicado como hemos dicho, de hecho, nunca se llega a concretar un valor real, sino una aproximación y ahora te vamos a contar porqué y además, como llegar hasta ese precio. No vamos a llegar hasta el punto que puede alcanzar un profesional del sector, nos falta su experiencia y sus herramientas, pero vamos a quedarnos muy cerca.

Lo primero que vamos a hacer, algo que hace todo el mundo, es mirar los anuncios de compraventa que hay en internet. Mirar en dos o tres portales, no os conforméis con uno solo y mirar en varias Comunidades Autónomas, porque los precios varían aunque pueda parecer mentira. Mirar los anuncios de compraventa de coches similares al nuestro, no sólo de aquellos que sean iguales, pues todos son ‘rivales’ para vender nuestro coche usado. Tras esto, para comprar precios, podemos usar los típicos tasadores online, donde piden una serie de datos y ofrecen un precio aproximado del vehículo.

Cuanto vale mi coche

Tras haber revisado anuncios y usado el tasador, debemos tener en cuenta varias cosas. La primera y esto es importante, el estado de nuestro coche. Cuanto mejor esté, más dinero vale. Otra de las cosas que suman valor es el equipamiento, ya sea de serie o instalado por nosotros a posteriori. Si nuestro caso es este último, presentar la factura de su instalación reafirma ese aumento de valor del coche. Cualquier desperfecto, ya sean roces, pintura mate, elementos que no funcionan correctamente, averías… todo, resta valor. Un mantenimiento sin facturas que lo demuestren también resta valor, consumibles próximos a necesitar cambios, restan valor.

Ya nos hemos hecho una idea de por donde debe andar el precio del coche, ¿verdad? Pues bien, todavía no. Quedan cosas por tener en cuenta que también afectan al valor final del coche usado y son importantes. Una es la marca del coche, la versión y el motor. Otra son los kilómetros recorridos. Y ya como colofón, si ha tenido algún tipo de accidente. Las marcas premium siempre tienen un valor de reventa elevado, se deprecian muy poco y con los motores diésel ocurre algo parecido. Todas las versiones deportivas siempre tienen un valor más alto en el mercado de segunda mano, sobre todo de ciertas marcas o ciertos modelos como puede ser el Volkswagen Golf GTi. Cuantos menos kilómetros, mayor valor de reventa, cuantos más kilómetros, menos valor.

En el caso de los accidentes debemos tener cuidado, pues no todos afectan al valor. Hablamos de impactos de cierta envergadura, que han requerido de una reparación importante afectando a la estructura del vehículo o al cambio de componentes importantes. Cualquier mecánico con experiencia y bueno en su trabajo, será capaz de detectar si el coche ha sufrido alguna reparación de importancia, así que no seamos mentirosos.

Hay muchas formas de incrementar el valor de nuestro coche, como es reparar y pulir la pintura para que luzca como nuevo, presentar informes al posible comprador que avalen el historial del coche (Carfax, informe oficial de Tráfico, inspección en un taller oficial de la marca…) así como todas las facturas de reparaciones, mantenimiento o ampliación de equipamiento.

Cosas que por cierto, también sirven para que nuestro coche tenga un valor elevado a la hora de, por ejemplo, empeñarlo para conseguir un préstamo de dinero rápido.